El don de la videncia, también llamada clarividencia o “tercer ojo” ha demostrado hasta la saciedad, a través de contundentes hechos históricos específicos y comprobados, que se trata de un fenómeno REAL.

 

Los videntes, a lo largo de la historia, han desarrollado sus dones hasta el punto de constituirse en personajes históricos dotados de la fama de los más grandes personajes.

Antes de mencionar los más importantes videntes de la historia, formulemos un suscito análisis sobre los que es la clarividencia.

Esta es, palabras más, palabras menos, la capacidad extrasensorial que tienen algunas personas(muy pocas, por cierto) de percibir acontecimientos, personas u objetos que están fuera del alcance de su espectro de visualización física.

 

Desde el punto de vista de las dimensiones espacio-tiempo, pueden percibir sucesos del pasado (aún sin tener la más mínima idea de su ocurrencia real) y pueden también visualizar el futuro.

Desde el punto de vista de la dimensión espacial, pueden “ver” eventos, personas u objetos acaecidos o ubicados a kilómetros del lugar en que el vidente se encuentra.

Los videntes, criticados por los siempre escíticos científicos, han ocupado un lugar preponderante en la historia por sus gestas indiscutibles y certeras.

La necedad del extremo rigor científico, parece estar cediendo en las últimas décadas dada la contundencia de los hechos.

Videncia Real con cartas

Se han encaminado mejor por estudiar el fenómeno detenidamente. Pero, muchos investigadores, por temor a ser asesinados por la siempre inquisidora comunidad científica, tal vez se han abstenido de publicar los resultados de sus estudios.

Los videntes han conseguido logros históricos, hasta el increíble extremo de modificar acontecimientos cruciales que parecían ineludibles, por el siempre fatal destino.