La naturaleza del hombre se ha caracterizado, desde los albores de la humanidad, por padecer de un marcado temor por lo desconocido.

Algunos antropólogos y psiquiatras sostienen que ello no es más que una manifestación del instinto de supervivencia.

Sea cual fuere la naturaleza de ese temor intrínseco, es claro que adivinar el futuro se ha constituido en un anhelo y una práctica recurrente desde hace siglos.

Al parecer, los primeros adivinadores aparecieron en las culturas antiguas del Lejano Oriente, mucho antes del nacimiento de la era cristiana.

Videncia, leer las cartas

No olvidemos los famosos personajes bíblicos denominados “Los Tres Reyes Magos” que visualizaron desde antes que ocurriera, en nacimiento mismo de Jesús.

Ubicándonos en el Mundo Occidental, existen algunas referencias históricas de prácticas adivinatorias de los Vikingos y de los Sajones del centro de Europa.

En épocas más recientes, el surgimiento del tarot y otras barajas en la Italia del siglo XV, oficializaron (por así decirlo) la adivinación en el mundo occidental.

Hoy en día es posible adivinar el futuro por muchos métodos, algunos de ellos ancestrales y otros más recientes que datan, incluso del siglo XX. La cartomancia no está constituidasolamente por el tarotismo(como erróneamente lo han considerado algunos).

Tenemos la reconocida Baraja Española, las cartas de Rider-Waite, las cartas de Crowley. Bastante populares y reconocidas actualmente son las cartas de Lenombard.

Además, contamos con las cartas de Kipper y el no tan conocido “Oráculo Inglés”.

Mención especial merecen “Las Cartas de los Ángeles”, bastante popularizadas actualmente a nivel mundial.

El cartomántico procura ponerse en contacto, a través de la tirada, con éstos seres celestiales, a fin de que le brinden orientación al consultante acerca de las soluciones a los problemas que dificultan su vida.